Archive

Archive for the ‘Heladería’ Category

Helados sin riesgos

August 20th, 2010

Comer un helado siempre es placentero, sobre todo, cuando las temperaturas son elevadas. Es un alimento muy nutritivo y energético, con un 15% de azúcar y una nada despreciable cantidad de grasa. Pero su consumo no está exento de riesgos, en su mayoría, asociados a una mala manipulación durante su elaboración y distribución. La detección de posibles deterioros es una tarea compleja, ya que los cambios físicos, químicos y microbiológicos son mínimos, pero hay una pista: la cristalización. Si se perciben pequeños cristales de hielo, será por una rotura de la cadena de frío que favorece el crecimiento de microorganismos.

La industria del helado se caracteriza por participar de un mercado muy competitivo, donde toman parte empresas del ámbito local, nacional e internacional. Esta situación les obliga a diversificar su producción y a proponer nuevos y originales helados. No obstante, el aumento de la producción industrial, así como las altas temperaturas exteriores, constituyen algunos de los factores a los que deben hacer frente para evitar la contaminación del producto.

Del ingrediente al producto final

Los riesgos asociados a la producción de helados son posibles desde el primer momento de la elaboración. En las fases iniciales, durante la recepción y el almacenamiento de los ingredientes, la contaminación puede provenir de envases con polvo o humedad, una mala gestión en la recepción de los ingredientes o la mala higiene durante su almacenamiento.

Mientras se mezclan los ingredientes, es decir, en la formación del mix y su posterior pasteurización, el riesgo de contaminación es elevado. Son dos operaciones que se efectúan casi de manera simultánea: primero se vierten los ingredientes a una cuba y después se realiza la pasteurización. En primer lugar puede tener lugar una incorporación accidental de sustancias tóxicas al mix. Para evitarlo, deben identificarse todos los recipientes y colocarse en locales o lugares diferentes.

También pueden desarrollarse microorganismos en el mix procedentes de superficies, equipos y utensilios contaminados, por una inadecuada manipulación o por contaminaciones cruzadas. Una pasteurización deficiente debida a una mala programación del pasteurizador o a un mal funcionamiento implica la no eliminación de la flora microbiana.

La fase de maduración puede efectuarse en el mismo pasteurizador o en otra máquina destinada para este fin. El objetivo es mantener la mezcla fría, siempre a temperatura igual o inferior a 6°C. El tiempo de conservación del mix antes de congelar es de 72 horas como máximo. Durante este período, el mix es a menudo un buen medio de cultivo si no se toman las precauciones oportunas. Los gérmenes resistentes a la pasteurización o los procedentes de una recontaminación posterior pueden multiplicarse hasta alcanzar niveles tóxicos.

Por último, durante el envasado y el posterior almacenamiento, hay que evitar la presencia de materias extrañas procedentes del envase, así como cierres defectuosos. También hay que evitar la contaminación microbiológica procedente del manipulador. El almacenamiento debe realizarse en cámaras de conservación potentes donde se mantenga el helado a una temperatura igual o inferior a -18°C.

Mantenimiento en el punto de venta

El principal y más importante riesgo del consumo de helados que se sirven en heladerías es la contaminación microbiana. A pesar de que son alimentos que se conservan en frío, no están exentos de los temidos patógenos, posibles por una manipulación incorrecta de los manipuladores o por una ineficaz higiene de los equipos, las vitrinas o las cucharas. La contaminación también puede originarse a través de productos asociados, como cucuruchos, barquillos o galletas.

Como medidas preventivas, se establece un plan de limpieza de los equipos, así como de los instrumentos utilizados, para garantizar que se mantengan de forma continua en las condiciones higiénicas adecuadas. De igual manera, se instaurará una temperatura de conservación para que los helados se puedan manipular en el momento de su venta y siempre mantengan el grado de congelación suficiente. Las cucharas, espátulas y demás elementos utilizados en la venta de helados se limpiarán con agua corriente cada vez que se utilicen. Los barquillos, galletas o cucuruchos se guardarán en recipientes cerrados y protegidos.

Todo el personal que manipule estos productos debe estar acreditado en seguridad e higiene en manipulación de alimentos. Sin el correcto trabajo del manipulador, de nada sirven unas instalaciones en perfecto estado. En los helados envasados en bolsas individuales, el riesgo es mucho menor. Todo helado bien cerrado y rotulado en su paquete es inocuo. Lo único que se debe verificar es que la tapa del bote no esté abombada, que el envase no esté roto y que se indique la fecha de elaboración y caducidad.

El parámetro indicador más importante de riesgo en los helados es la cristalización. Si se perciben pequeños cristales de hielo en el producto, estos revelan una rotura de la cadena de frío que favorece el crecimiento de microorganismos y la ingesta del alimento puede ser peligrosa.

Conservación en casa

A pesar de que los expertos insisten en que no hay un tiempo establecido para los alimentos congelados como el helado, hay algunas normas que deben tenerse en cuenta para consumirlos con seguridad: si se han comprado en un establecimiento, hay que fijarse en que el envase esté íntegro, sin roturas ni abombamiento de la tapa, y cogerlos en el último momento antes de abandonar el comercio, trasladarlos en bolsas isótermicas para no romper la cadena de frío y, una vez en casa, colocarlos sin pérdida de tiempo en el congelador (de tres o más estrellas) y consumirlos en las fechas recomendadas.

Para los helados elaborados de manera casera, se recomienda guardarlos en un táper cerrado de forma hermética para evitar que se impregnen del olor de otros alimentos y, a pesar de que los productos congelados en casa se pueden mantener durante dos o tres meses, en el caso de los helados caseros se aconseja consumirlos antes de una semana, ya que es fácil que sus ingredientes se deterioren y pierdan sabor y aroma. La regla de oro es no congelar de nuevo ningún alimento que ya se haya descongelado.

Variedades al gusto

El helado constituye uno de los mayores triunfos de la tecnología de los alimentos. El principal ingrediente es el aire, cuya adición convierte la elaboración en un sistema muy complejo. Sin aire, el helado sería una bola de leche sin consistencia. La aireación crea unas burbujas que quedan rodeadas por grasa emulsionada con una red de diminutos cristales de hielo. Esta estructura es la textura de espuma semisólida que aprecia el consumidor.

En el mercado hay tres tipos de helados. Los industriales, cuya fabricación requiere el uso de saborizantes y colorantes para realzar sus cualidades. Son helados con una gran cantidad de aire incorporado, lo que supone una disminución de su calidad y su precio puede ser menor. Los helados artesanales se elaboran en heladerías artesanas o restaurantes de primera categoría, utilizan productos frescos y, al contrario que los industriales, no emplean saborizantes, colorantes ni conservantes. Tienen mucho menos aire incorporado y un aspecto más cremoso, aunque su precio es mayor.

Por último, el tipo soft es un helado que se obtiene justo antes de su consumo, en el mismo establecimiento vendedor. La mezcla base se coloca en una pequeña mantecadora y mediante un grifo se extrae el helado en el momento.

  • Share/Bookmark

Ferré & Consulting Heladería , ,

NitroCream’s N2-G4: helados con nitrogeno líquido al instante

August 9th, 2010

Para los amantes de la heladería y la tecnología traemos hoy este curioso gadget de cocina que aúna estos dos conceptos. Advertimos ya de entrada, que el precio del producto es bastante elevado, aunque no deja de ser algo verdaderamente interesante para todos aquellos que quieran invertir en nuevas tecnologías.

La revolucionaria NitroCream abre las puertas al uso aplicado del nitrógeno para la elaboración instantánea del helado.

En apenas unos segundos, y sin necesidad de utilizar un congelador, la versión standard N2-G4 es capaz de producir cualquier helado, utilizando nitrógeno líquido, en menos de lo que canta un gallo, eso sí, después de haber invertido los 34.900 dólares en los que está valorada la máquina.

Existe la posibilidad de customizar cualquier modelo, según las preferencias del cliente, partiendo de un desembolso que ronda los 75.000 dólares.

Ambos modelos son ligeros, portátiles, están realizados de manera artesanal y son muy ligeros. Además, son fáciles de limpiar y no requieren de ningún tipo de instalación, sólo nitrógeno e imaginación.

  • Share/Bookmark

Ferré & Consulting Heladería ,

La Ibense de Salou, sabor de 5 generaciones.

April 23rd, 2010

La Calidad como lema.

El nombre de La Ibense proviene d’Ibi, un pueblo de la provincia de Alicante. A pesar de que la zona es de clima mediterráneo, está matizada por una cierta continentalidad a causa de la altura, y nieva durante el invierno. Este hecho facilitó un primer comercio del hielo.
Los orígenes familiares de La Ibense se remontan a 1850, cuando un grupo de iberuts, conocidos como “els bruses negres” por su indumentaria, inició la aventura de la venta de sorbetes a Gibraltar; entre ellos había José Vilaplana Pérez, la primera generación.

La Ibense 1933 en Argelia

La Ibense 1933 en Argelia

La 2a generación, José Vilaplana, el 1890 continuó el oficio con la ayuda de sus hijos, fabricantes y vendiendo helados, entre 1891 y 1910, en infinidad de pueblos de Andalucía: Ronda, Menjibar, Pueblo Nuevo del Terrible, Algeciras, La Línea, Jaén…

La Ibense 1962. Vicente y José Guillem Asensi Llavoretes, José Santonja,Antonio García Quintín, David Rico y Sra, Antonio Guillem Poldo,José Verdú Bou, Rafael Miralles,Leandro Verdú, Carlos Payá Valls

1962.Vicente y José Guillem Asensi Llavoretes, José Santonja,Antonio García Quintín, David Rico y Sra, Antonio Guillem Poldo,José Verdú Bou, Rafael Miralles,Leandro Verdú, Carlos Payá Valls

Más adelante, su hijo, Julio Vilaplana Miralles (3a generación), emprendió otra rama de heladeros d’Ibi por su matrimonio con Consuelo Verdú Bou, de una familia descendiente de los pioneros “bruses negres”. Los padres de la novia habían adquirido el oficio en lugares tan lejanos como EUA o Argentina. El matrimonio abrió establecimientos a Bilbao, Santander, Vitoria, Palma de Mallorca, Castelló de la Plana y Tortosa y, finalmente, llegó a Salou en 1958 y se establecieron definitivamente.

El Sr Jordi Pujol Ex-Presidente de la Generalitat entregando a Julio Vilaplana el Diploma al Mérito Turístico de la Generalitat en 1986. La primera vez que se concedía a una empresa helade

El Sr Jordi Pujol Ex-Presidente de la Generalitat entregando a Julio Vilaplana el Diploma al Mérito Turístico de la Generalitat en 1986. La primera vez que se concedía a una empresa heladera

Su hijo, Julio Vilaplana Verdú (4a generación), al lado de su esposa, Amalia Montero Castro, y los hermanos de esta, Francisco y Juan, siguieron impulsando el negocio de las heladerías La Ibense, manteniendo abiertos diversos establecimientos y un negocio de turrones artesanos, con la inestimable ayuda de sus hijos Julio, Maite y Raquel, y de su yerno Miguel, todos completamente integrados en la empresa familiar y movidos per el amor a la tradición artesana familiar. Actualmente, el director de la empresa es Julio Vilaplana Montero (5a generación).

D. José Ramón Ferré (Consultor y Asesor) fué uno de los profesionales que colaboró y asesoró en desarrollar el proyecto

D. José Ramón Ferré (Consultor y Asesor) fué uno de los profesionales que colaboró y asesoró en desarrollar el proyecto

Todos juntos luchan para aportar las más modernas técnicas de producción, pero con criterios artesanos, comprometidos, per tradición y vocación, con la divisa “la calidad como lema”, que es la prolongación de un sueño al servicio de sus clientes. Por eso su ‘modus operandi’ y su filosofía es que la calidad esté presente aún por encima de la rentabilidad. «Cuando ideamos un helado en lo último que nos fijamos es en el coste, pero es parte de la filosofía que hemos heredado de nuestros abuelos, quienes siempre decían que aquél que haga helado y cuente lo que le cueste hacerlo, aquél realmente dejará de ser un buen heladero», afirmó Julio Vilaplana.

Último discurso de Julio Vilaplana como Presidente de Helados Alacant

Último discurso de Julio Vilaplana como Presidente de Helados Alacant

  • Share/Bookmark

Ferré & Consulting Empresas, Heladería ,

Proteínas anticongelantes de gelatina que mejoran la estructura del helado

March 19th, 2010

Colágeno

La investigación se ha centrado en la innovación de la formulación del helado. Este nuevo estudio se ha centrado en la caracterización de los péptidos estructurales de la gelatina, obtenidos de la hidrólisis del colágeno de piel de vaca. Éstos tienen la capacidad de inhibir la recristalización del hielo en las mezclas congeladas de helado y en las soluciones de sacarosa, de una manera similar a como actúan las proteínas anticongelantes naturales.

El mercado de los helados está clamando una renovación, y para ello ha de experimentar sensibles cambios, nuevos y exóticos sabores, envases innovadores y personalizados, dirigidos a un público más amplio, más internacional, pero principalmente el cambio ha de ofrecer helados más deliciosos, de textura agradable y de alta calidad.

Un grupo de investigadores del Departamento de ciencia de los alimentos de la Universidad de Wisconsin han empleado la enzima alcalasa para producir péptidos de colágeno hidrolizados derivados de gelatina de vaca. Esta nueva proteína se une a la superficie del hielo en el helado, evitando así la formación de cristales.

Una de las mayores ventajas de los péptidos anticongelantes derivados del colágeno es que, a diferencia de otras proteínas, la actividad anti-congelante de éstas no se pierde con los tratamientos térmicos.

La investigación se ha centrado en la innovación de la formulación del helado. Recientemente la empresa Unilever había recibido el reconocimiento por las proteínas estructuradoras de hielo, que al igual que las proteínas naturales de algunos seres vivos, como la “pulga de la nieve”, actúan cambiando la forma de los cristales, y permitiendo así su supervivencia a temperaturas por debajo de 0º.

Esta empresa ha conseguido usar este mismo concepto para producir proteínas sintéticas mediante una tecnología de fermentación de levaduras, y elaborar así un ingrediente que se añade al helado y evita la formación de cristales en la superficie, mejorando así su sabor y su textura.

Además estas proteínas permiten usar una mayor cantidad de fruta en la elaboración del helado, y reducen las calorías y el contenido graso hasta en un 50%.

Este nuevo estudio se ha centrado en la caracterización de los péptidos estructurales de la gelatina, obtenidos de la hidrólisis del colágeno de piel de vaca. Estos péptidos tienen la capacidad de inhibir la recristalización del hielo en las mezclas congeladas de helado y en las soluciones de sacarosa, de una manera similar a como actúan las proteínas anticongelantes naturales. El resultado más óptimo se obtuvo para péptidos del colágeno con una masa molecular de entre 600-2700 Da; además los péptidos catiónicos con un peso molecular de entre 1600-2400Da mostraron una mayor efectividad en la inhibición del crecimiento de cristales.

  • Share/Bookmark

Ferré & Consulting Heladería , , ,

Xavier Calatayud: “Nos han dado el primer premio al mejor helado del mundo”

February 12th, 2010

Este pastelero de Malgrat de Mar ha formado parte del equipo español de la Gelato World Cup

Xavier Calatayud, un pastelero de Malgrat de Mar, con tan solo 37 años ha sido coronado como uno de los mejores artesanos heladeros del mundo. Como integrante del equipo español que participó en la Copa del Mondo della Gelateria, la Gelato World Cup, obtuvo uno de los galardones más valiosos, el premio a la Mejor Cubeta de Helado, un galardón que concede la prensa internacional especializada que cubre el certamen bianual, que este año se celebró el pasado 26 de enero en Rimini (Italia).

El equipo español lo formaron acreditados maestros como Paco Carretero (capitán), Lorenzo Blanco y Andrés Sirvent, ambos de Calahorra, Alfonso Herce (Arnedo-La Rioja), Jesús Ruiz de Arcas (Valls-Tarragona) y el malgratense responsable de fabricación de helados artesanos de la firma Alemany. El combinado nacional se coronó con un helado artesano con el típico sabor mediterráneo como el turrón de jijona.

-Casi sin quererlo ganáis la Copa del Mundo de Heladería…

Lo cierto es que íbamos sin perspectivas de vencer, no nos pudimos preparar ni entrenar. Participamos para conocer la copa del mundo de heladería.

-¿Cómo se entrena para un campeonato de heladería?

Preparando sabores, que gusten a todos, ir rectificando los helados, ir entrenando la escultura de hielo y la de chocolate. Es un entreno de heladeros.

-¿Qué premio obtuvisteis?

Nos dieron el premio a la mejor cubeta y degustación. El jurado estaba formado por críticos y periodistas de revistas especializadas de todo el mundo.

-¿Premio a la cubeta?

Era un apartado del concurso, presentar el típico recipiente de aluminio lleno de helado, como los que se encuentran en las vitrinas de las heladerías a punto de servir a los consumidores. Nos dieron el primer premio al mejor helado del mundo.

-¿Cómo accedéis a la copa del mundo?

Con poca ayuda de las administraciones. Realmente, quien ha hecho el esfuerzo económico para inscribirnos ha sido el ayuntamiento de Calahorra y la consejería de Agricultura del gobierno de La Rioja.

- ¿Para todos era la primera vez?

No. Andrés Sirvent y Paco Carretero, en el 2007, ganaron una medalla de oro en el helado en la mesa, il gelato in tàvola otro certamen que se celebra cada dos años.

-¿Cuál es tu especialización?

Aunque elaboro helados artesanos me incluyeron en el equipo como especialista en chocolate.

-¿Qué presentasteis en la copa del mundo?

Se trataba de elaborar un buffet final que en este caso lo componía una escultura de hielo como base de una escultura de helado, un cucurucho o cornete tradicional, un pastel helado, la cubeta y la copa artesana.

-¿Son helados únicos o exclusivos para sibaritas?

Ni hablar. El helado que elaboramos está basado en lo tradicional, un proyecto que llamamos ¡Al rico helado! con muchos sabores mediterráneos y la cubeta con helado de turrón de jijona que puedes encontrar en las heladerías. Otro era de leche merengada, una copa de tres chocolates, un sorbete de chocolate blanco, un sorbete de chocolate negro y un mousse de chocolate con leche con un helado de pistacho. Helados muy tradicionales y muy de aquí.

-¿Es extraño no encontrar a los italianos entre los participantes?

Lo decidió así la organización después de que ganaran dos ediciones consecutivas con algo de polémica por lo que dijeron. Este año participaron diez países. Pero es curioso que todos eran apellidos italianos, por ejemplo los australianos sólo el capitán era del país de origen.

-¿Quién se coronó campeón del mundo?

Los franceses. La verdad es que presentaron un trabajo muy bueno y se veía que su trabajo era muy elaborado. Hay que decir que es un equipo que lleva trabajando juntos tres años.

-¿La próxima cita?

El campeonato del mundo del 2012 al que, como ganadores de la mejor cubeta, ya estamos inscritos.

  • Share/Bookmark

Ferré & Consulting Eventos, Heladería , ,

Estabilizantes

November 20th, 2009

Estos aditivos proporcionan la densidad y textura específicas en batidos, helados o salsas.

Colorantes, conservantes o aromatizantes son algunos de los aditivos que más se utilizan en la industria alimentaria para realzar cualidades particulares (color o sabor) o para prolongar la vida útil. Pero hay un condimento más: los estabilizantes, responsables de dar y mantener una textura determinada en alimentos como los batidos, los helados o las salsas. La esencia de este aditivo reside en su capacidad para mezclar ingredientes que no lo harían de forma natural, como la grasa y el agua. Espesantes o gelificantes forman parte del grupo de estabilizadores más utilizados. Como todos los aditivos, antes de ser aprobados, se someten a rigurosos controles que acreditan su inocuidad.

El papel de los aditivos en alimentación es muy variado y, en función de esta actividad, se agrupan en distintas categorías. Los colorantes “restauran” el color de los alimentos y los hacen más apetecibles a la vista; los potenciadores del sabor tienen la misión de fortalecer el gusto; los edulcorantes como el aspartamo se utilizan para endulzar alimentos con un menor contenido calórico; y los conservantes alargan la vida útil en óptimas condiciones. Otros como los estabilizantes permiten mezclas de ingredientes que en condiciones naturales son imposibles, como el agua y el aceite. Entre ellos, destacan los gelificantes, que se agregan a alimentos como los helados para darles consistencia gelatinosa, y los espesantes, que aportan mayor viscosidad.

Textura sin grietas

Los alimentos tienen muchas y muy variadas consistencias. No hay dos aditivos estabilizantes, espesantes o gelificantes iguales; uno será más eficaz para un uso particular que otro. Los fosfatos conservan los jugos naturales, sobre todo en productos cárnicos, y los preservan de la humedad durante el proceso de cocinado. Los estabilizantes tienen la capacidad de actuar de forma recíproca con otros componentes de los alimentos: los carragenanos, que se extraen de algas marinas rojas y reaccionan con las proteínas de la leche, un aspecto que favorece la formación de un gel suave que evita que las partículas del cacao se separen en el chocolate caliente.

Con los estabilizantes se consigue que no se disgreguen los ingredientes en ciertas mezclas

Alimentos como cremas, salsas, batidos o helados deben su consistencia y textura uniformes a la acción de aditivos como el agar-agar, las pectinas, la goma guar o los almidones. Los espesantes tienen la capacidad, como agentes de carbohidratos que son, de absorber una parte del líquido de los alimentos y aportar una apariencia más sólida de la que adoptarían de forma natural. La principal misión de los estabilizantes es modificar la actividad del agua, una acción que se traduce en un cambio de la estructura de los alimentos, así como su estabilidad física, sin que se modifiquen las características nutricionales.

En este tipo de mezcla, se consigue que no se disgreguen los ingredientes en productos como la margarina o la mayonesa e, incluso, en aderezos para ensaladas. Lecitina, monoglicéridos o diglicéridos son algunas sustancias que se añaden para dar consistencia a estos alimentos. En la elaboración industrial de helados, uno de los objetivos es lograr una textura muy específica. La viscosidad típica de este producto se consigue con el uso de espesantes como carragenano o guar, que posibilitan acciones como el control de los cristales de hielo y del agua para crear la cremosidad deseada.

Un control específico

Todos los aditivos alimentarios, antes de ser aprobados, tienen que pasar por una valoración científica rigurosa que garantice su inocuidad. En el ámbito internacional, vela por esta seguridad el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA), que supervisan la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cuando se han revisado y analizado los posibles riesgos toxicológicos de una determinada sustancia, tanto en animales como en humanos, si esta valoración es positiva, se fija un “nivel sin efecto adverso observado” (NOAEL), que sirve más adelante para establecer la “ingesta diaria admisible” (IDA). Esta cantidad se considera una referencia segura, ya que el aditivo formará parte de la dieta diaria durante toda la vida, sin poner en peligro la salud humana.

¿Cómo se sabe si un alimento contiene aditivos? Si la etiqueta incluye la letra “E” seguida de un número indica que la sustancia en cuestión cuenta con la aprobación de la UE. Antes, el Comité Científico tiene que haberlo evaluado. Esta forma numérica de etiquetar los aditivos permite establecer un sistema de control armonizado en todos los Estados miembros. Los números están formados por tres cifras. La correspondiente a las centenas se refiere al tipo de aditivo: 1 para colorantes, 2 para conservantes, 3 para antioxidantes y 4 para estabilizantes.

Pasado y Presente

La necesidad de conservar los alimentos es muy antigua. La sal y el ahumado han sido siempre dos técnicas utilizadas. Tambien después de las cosechas se recurría a diversas técnicas para almacenar alimentos y hacer frente a los largos inviernos. De la misma manera, la mejora de las cualidades tiene sus raíces en el pasado. Los egipcios utilizaban condimentos para realzar los colores de su dieta y los romanos usaban especias como colorantes. Gracias a la ciencia y la tecnología alimentarias, durante el siglo XX se han descubierto e inventado nuevas sustancias que se añaden a los alimentos para distintos fines, pero con un único objetivo: mejorarlos.

En estos momentos, de acuerdo con el Código Alimentario Español, los aditivos se clasifican en cuatro grandes grupos:

* Modifican las características organolépticas: colorantes, agentes aromáticos, reforzadores del sabor y aroma y edulcorantes artificiales.
* Estabilizadores y aspectos físicos: gelificantes, emulsionantes y espesantes.
* Sustancias que evitan alteraciones químicas y biológicas: antioxidantes y conservantes.
* Correctores: plastificantes, ceras y resinas, coadyuvantes tecnológicos y reguladores del pH.

Imagen helado: Jessica_Merz

  • Share/Bookmark

Ferré & Consulting Heladería, Ingredientes , , ,

Diferencias entre helados artesanales e industriales

July 31st, 2009

Para entender la diferencia entre helado artesanal y helado industrial es necesario hacer algunas aclaraciones: hay clasificaciones que tienen que ver con la forma de elaboración del helado, y otras con la calidad de las materias primas utilizadas.

Esto quiere decir que los parámetros para definir un helado pasan por la calidad del producto terminado o por la forma de producción y las herramientas utilizadas y como estas influencian en la calidad del producto final.

Algunas personas interpretan que un producto artesanal es aquel que se elabora de manera “hogareña”, un “hecho en casa”, también se asocia lo artesanal con la forma en que se presenta o sirve el producto.

Antes que nada, debemos dejar claro que no hay que confundir “artesanal” con “productos orgánicos”, que están de moda hoy en día.

A veces en el concepto popular un helado artesanal es el que se elabora con leche recién ordeñada, huevos frescos, fruta macerada y procesada por el mismo heladero, etc. Pero este concepto está errado.

Por un lado, elaborar el helado con materias primas propias, producidas en su fábrica o granja por el heladero, no garantizará que el producto sea mejor; de hecho, a veces el uso de elementos frescos constituye un riesgo bacteriológico o por lo menos resulta antieconómico.

Así, aunque sea posible elaborar “todo casero”, el tema del manejo de los costos y la seguridad con algunos productos debe ser tenido en cuenta.

Básicamente los helados se clasifican como:
- Helado de agua
- Helado
- Crema helada

Algunos códigos alimentarios fijan ciertos parámetros para definir el tipo de helado; por ejemplo: para que se pueda denominar a un producto “crema helada” éste producto debe tener un 6% de tenor graso como mínimo. Si es menor al 6% la denominación a usar será “helado sabor a…” ó “helado de…”.

Adicionalmente hay denominaciones comerciales como: Premium (tenor graso mayor al 7%) y Super Premium (tenor graso mayor al 9%). Estas clasificaciones se hacen tomando en cuenta el tenor graso, pero son sólo clasificaciones comerciales, no estrictamente legales.

Si hablamos de helado artesanal, hablamos de calidad, de un helado elaborado con leche, crema de leche (nata), frutas, chocolate, etc., materias primas de alta calidad y no polvos, esencias o concentrados industriales con “sabor a…”

En cuanto a la forma de elaboración, aunque hoy en día se usa mucha tecnología, (máquinas de alta capacidad controladas por teclados electrónicos de última generación, tanto las pasteurizadoras como las tinas de maduración y las fabricadoras): esto no convierte a un helado en industrial. Estas máquinas permiten procesar toda esta materia prima de buena calidad y, en el caso de la fabricadora, adicionar con la cantidad apropiada de aire (overrun) en el proceso de batido.

Así que desde el punto de vista de la elaboración, no es tan “artesanal”. Si bien el proceso de producción es discontinuo, se usa tecnología que permite fabricar entre 3 y 120 litros por hora.

En el caso de los helados industriales, éstos suelen producirse en maquinaria de proceso continuo que producen cientos de litros por hora, estos equipos permiten modificar el porcentaje de aire (una de las materias primas) y adicionarlo al que se incorpora mediante el batido en el proceso de fabricación.

Dependiendo de los códigos alimentarios, se llega a permitir la incorporación de hasta un 150% de aire en algunos países y hasta un 170% en otros.

En los helados industriales también se encuentran calidades variadas, pero en línea general, son “helados”, no “cremas heladas”, ya que en vez de crema de leche, por lo general, se utiliza AVH (aceite vegetal hidrogenado). En vez de frutas y otras materias primas suelen utilizarse esencias saborizantes y colorantes, aunque, en algunos casos luego de fabricado se siembran con algo de fruta, chocolate o dulce, de acuerdo al sabor.

Evidentemente la calidad de los helados industriales es inferior a la del que denominamos “artesanal”, pues tiene mucho más aire (a veces 3 veces o más) y sus materias primas no son las mismas. Por eso se pueden vender a bajo costo en los supermercados y en las líneas de venta por impulso, pero la cantidad se expresa en litros en vez de kilos.

Hay una etapa intermedia, que podríamos denominar semi-artesanal o semi-industrial (depende de desde que punto de vista se analice). Son helados en los que se utilizan materias primas de buena calidad, pero se fabrican con máquinas continuas, en líneas de media o alta producción.

En conclusión: las calificaciones “artesanal” o “industrial”, se basan más en la calidad que en la forma de elaboración.

Fuente: www.mundohelado.com

  • Share/Bookmark

Ferré & Consulting Heladería ,